El proyecto europeo REMADE ha iniciado oficialmente sus actividades con una reunión de lanzamiento celebrada los días 3 y 4 de septiembre en la Universidad City St George’s de Londres, entidad coordinadora del proyecto. Financiado por la Unión Europea a través del programa Horizon Europe, en el marco de la iniciativa New European Bauhaus, y con el apoyo de CINEA (European Climate, Infrastructure and Environment Executive Agency), REMADE tiene como objetivo impulsar una nueva forma de abordar la rehabilitación de edificios, mediante soluciones más sostenibles, eficientes, adaptables y diseñadas para facilitar tanto su instalación como su futura reconfiguración o desmontaje.
El proyecto reúne a 16 socios de 8 países europeos y combina materiales avanzados, soluciones constructivas prefabricadas y herramientas digitales. En este contexto, Lurederra desarrollará nanorecubrimientos con propiedades específicas para su integración en elementos modulares de fachada y particiones interiores. Para ello se empleará la tecnología de pirólisis de llama, Flame Spray Pyrolysis (FSP), para la producción de nanomateriales activos, junto con diferentes estrategias de formulación y deposición, como el spray coating. Estos desarrollos se integrarán junto con otras tecnologías aportadas por los socios, como materiales de cambio de fase (PCM), aislamientos avanzados, ventanas eficientes o pinturas espectralmente selectivas.
Además, REMADE cuenta con socios especializados en modelización, BIM e inteligencia artificial, que desarrollarán las herramientas digitales necesarias para diseñar, optimizar y monitorizar los procesos de rehabilitación. Todas estas soluciones se integrarán y validarán en cuatro demostradores reales situados en España, Eslovenia y Turquía, entre ellos el Hospital Parc Taulí de Sabadell, un edificio de oficinas en Eslovenia y dos instalaciones en la municipalidad de Konya, Turquía.
La reunión de lanzamiento en Londres permitió a los socios poner en común sus capacidades, profundizar en las diferentes líneas de trabajo y, especialmente, definir los próximos pasos y comenzar a coordinar las primeras actividades del proyecto. Se inicia así un periodo de tres años de colaboración internacional para avanzar hacia una rehabilitación de edificios más eficiente, sostenible y adaptable.










